Vida desperdiciada

Vida desperdiciada

[Jesús dijo:] La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.JUAN 14:27 [ÉNFASIS AÑADIDO]

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. JUAN 16:33


Estos dos pasajes, juntos, ofrecen un mensaje de paz y fortaleza frente a las dificultades de la vida. Juan 14:27 promete una paz que no es como la del mundo, sino una paz interior profunda que no depende de las circunstancias.
Juan 16:33, en cambio, reconoce que el mundo traerá aflicción, pero anima a confiar porque Jesús ya ha vencido al mundo.

Veamos un poco más sobre Juan 14:27
"La paz les dejo, mi paz les doy. Yo no les doy como el mundo la da" (NTV):
Esta promesa es un regalo que Jesús deja a sus seguidores. No se refiere a la ausencia de problemas, sino a una paz espiritual que viene de estar en una relación con Él.

La paz del mundo: 
El mundo ofrece una paz superficial y temporal, basada en la ausencia de conflicto, la seguridad material o la satisfacción de los deseos. Esta paz es frágil y se puede perder con facilidad.
La paz de Jesús:
La paz que Jesús da es una tranquilidad profunda que no depende de las circunstancias externas. Es un estado mental y de corazón que permite mantener la calma y la esperanza incluso en medio de las tormentas de la vida.

Llamado a la confianza:
Jesús anima a no tener el corazón turbado ni temeroso porque su paz nos da una estabilidad que el mundo no puede ofrecer.

Veamos un poco más sobre Juan 16:33
"Les he dicho estas cosas para que en mí encuentren paz. En este mundo, sufrirán dificultades. Pero, ¡ánimo! Yo he vencido al mundo" (NTV):
Este versículo es un recordatorio de que la vida cristiana no estará exenta de problemas, pero también es una afirmación de que Jesús ya ha ganado la victoria final sobre todo sufrimiento y dificultad.

El sufrimiento es inevitable:
Jesús es honesto al decir que el mundo traerá aflicción. Esto puede incluir dolor, pruebas, pérdidas y persecución, como se menciona en otros pasajes bíblicos.

La victoria de Cristo:
La clave para enfrentar estas dificultades es recordar que Jesús ya ha vencido al mundo. Esta victoria es el fundamento de nuestro coraje y nuestra esperanza, sabiendo que Él ha asegurado la victoria final.

Animo en la fe:
Ante las tribulaciones, el versículo nos llama a confiar en Jesús. Su victoria significa que, aunque pasemos por tiempos difíciles, no estamos solos y podemos encontrar paz y fortaleza en Él.

Conexión entre ambos versículos

Ambos pasajes forman un mensaje completo:
Primero, Jesús nos da la paz que necesitamos para enfrentar la vida (Juan 14:27)
Segundo, nos advierte que habrá aflicción, pero nos anima a confiar en Él porque Él ya ha vencido (Juan 16:33).
La paz de Jesús nos da la fuerza para seguir adelante, sabiendo que Él está con nosotros y que la aflicción no tiene la última palabra.

Su paz es espiritual, y su reposo opera en medio de los problemas, el ruido y la confusión. Con demasiada frecuencia, pensamos que estaríamos bien sin tantas tormentas en la vida. Pero eso es absolutamente falso. La paz real viene de atravesar las tormentas y ganar en las batallas de la vida.

Así es como funciona la paz de Dios. Jesús dijo claramente que no tenemos que preocuparnos, porque Él está con nosotros. Sin importar lo profundo de las aguas, Él siempre está allí.

Oremos
Dios de toda paz, ayúdame a reconocer y a disfrutar tu presencia en mi vida y a ser agradecido por todas tus bendiciones. No permitas que desperdicie mi vida preocupándome por cosas que solo tú puedes controlar. En el nombre de Jesús, te pido que me liberes de la preocupación. Amén.

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