Duodécimo Dia del Ayuno / Obreros a su mies

Duodécimo Dia del Ayuno / Obreros a su mies

Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. Mateo 9:38

Hoy hemos llegado al día 12. De este ayuno. De 21 días que hizo Daniel, Nosotros lo hacemos para entregarlo como primicia a en este 2026 a ti Señor.

Sé que si has llegado hasta aquí es por qué has puesto mucho empeño en esto, Y aunque has pasado situaciones difíciles, Tú FE te ha podido llegar hasta acá.
Dios conoce tú corazón.
Sigue vas bien, ERES UN OBRERO de esa MIES que Él tiene para ti, porque está buscando personas como tú.

Este verso que nos regala Dios hoy nos llama a orar fervientemente por obreros, para la abundante cosecha de almas, reconociendo que, aunque Jesús tiene compasión por los perdidos (como ovejas sin pastor), Él espera que sus seguidores se unan a Él en esta misión vital, viendo a los necesitados como la cosecha y actuando nosotros mismos como obreros, compartiendo el Evangelio y siendo testigos, inspirados por la urgencia de la necesidad espiritual y la promesa del poder de Dios para capacitarnos.

Puntos clave para reflexionar:

La Visión de Jesus y compasion para los perdidos:
  • Jesús ve a la gente no como una carga, sino como una "mies" (cosecha) abundante que necesita ser recogida, sintiendo una profunda compasión por ellos al verlos angustiados y desamparados.
  • Para aplicar:¿Vemos a las personas a nuestro alrededor (familia, vecinos, compañeros) con el mismo corazón compasivo de Jesús, reconociendo su necesidad espiritual?.

El problema es la Falta de Obreros
  • A pesar de la gran cantidad de personas necesitadas, Jesús declara que "los obreros son pocos". No es que Dios no quiera cosechar, sino que faltan manos para hacerlo.
  • Para aplicar: ¿Somos nosotros esos obreros? ¿Nos estamos quedando al margen o nos estamos uniendo activamente a la obra de Dios?.

La solución: Orar al Señor de la mies:
  • El mandato principal es claro: "Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies". Esto implica una dependencia total de Dios y una participación activa en Su plan.
  • Para aplicar:  ¿Pedimos activamente a Dios que levante más obreros (evangelistas, misioneros, líderes) y, al mismo tiempo, nos preparamos para ser enviados nosotros mismos?.

Nuestra acción:Ser obreros:
  • Jesús no solo nos pide orar, sino también ser parte de la respuesta, compartiendo el Evangelio y extendiendo Su Reino.
  • Para aplicar: Como cristianos, somos los "ojos, oídos y manos" de Jesús para alcanzar a los perdidos; ¿estamos viviendo de manera que los demás puedan ver a Jesús a través de nosotros?.

Esta petición de Jesús surge de un corazón movido a compasión al ver a las multitudes desamparadas y dispersas. Para nuestra vida hoy en 2026, esta enseñanza ofrece tres puntos fundamentales:

1. Mirada de compasión:
Antes de pedir obreros, Jesús vio la necesidad. Vivimos en un mundo hiperconectado pero profundamente solo. La reflexión comienza al preguntarnos si vemos a los demás con los ojos de Dios o con indiferencia.

2.La oración como acción estratégica:

Jesús no pidió primero organizar eventos o estrategias de marketing, sino orar.
Reconoce que la obra es de Dios («el Señor de la mies») y que nuestra primera responsabilidad es la intercesión para que Él levante a las personas adecuadas.

3.La disposición personal:

A menudo oramos para que Dios envíe a "alguien", sin darnos cuenta de que nosotros somos parte de la respuesta a esa oración. El llamado es a dejar de ser espectadores y convertirnos en obreros activos en nuestro entorno cotidiano.


Para pensar:
Este versículo nos llama a una oración activa y compasiva, que nos impulse a la acción de alcanzar a los perdidos, reconociendo que Dios nos capacitará para ser parte de esa "mies" abundante que Él desea recoger. No basta con sentir lástima; debemos orar y actuar como obreros en Su campo.

Oremos:
Señor, levanta obreros para predicar tu Palabra en todas las naciones. Despéjales el camino mientras recogen la cosecha, guárdalos y concédeles el poder, la unción, la gracia y la autoridad para enseñar tu Evangelio con prodigios, milagros, señales y maravillas. Súpleles con
suficiente provisión económica para poder expandir tu reino sin limitación material alguna.

No Comments