Tredécimo día de Ayuno / Jesús Ora por ti.

Tredécimo día de Ayuno / Jesús Ora por ti.

Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son. Juan 17:9


En el día de Hoy el Señor a través de este verso nos enseña que Jesús ora específicamente por sus discípulos, no por el mundo, porque le pertenecen a Él y al Padre, y son glorificados a través de ellos; para nosotros significa un recordatorio de que somos tesoro de Dios, comprados por un precio (Cristo), y que nuestra vida debe reflejar Su gloria al vivir para Él, no para el mundo, siendo guardados por Su poder mientras somos enviados a testificar de Su Reino en medio de Él.

Puntos clave para nuestra reflexión:

Somos sus escogidos y tesoro de Dios:
Jesús no ora por todos, sino por aquellos que el Padre le ha dado. Esto destaca que somos valiosos para Dios, no por mérito propio, sino porque Él nos ha atraído a Sí.

Pertenecemos a Jesús y al Padre:
No nos pertenecemos a nosotros mismos; somos posesión de Dios. Esta verdad debe moldear nuestra identidad y nuestras prioridades, recordándonos que somos suyos, no del mundo.

Glorificación en nosotros:
Jesús es glorificado cuando vivimos fielmente para Él, manifestando Su amor y verdad. Nuestra vida, al seguirlo, se convierte en un testimonio y una alabanza a Su nombre ante el mundo.

Intercesión continua:
Jesús, como nuestro Sumo Sacerdote, sigue intercediendo por nosotros (Hebreos 7:25). Su oración por sus discípulos en Juan 17 es un modelo de Su intercesión actual, pidiendo protección y unidad para nosotros.

En el mundo, pero no del mundo:
No pide que seamos quitados del mundo, sino guardados del mal. Somos llamados a ser luz y sal en medio de la sociedad, sin ser absorbidos por sus valores, como Jesús fue enviado al mundo.

Para meditar:

Agradecimiento profundo:Reconocer que somos amados y apartados para Dios, no por accidente, sino por propósito divino.

Propósito y enfoque:
Vivir para glorificar a Dios en todo lo que hacemos, demostrando que no somos del mundo sino de Cristo.

Oración y dependencia:
Depender de la intercesión de Jesús y Su poder para mantenernos firmes en medio de las pruebas, sabiendo que Él ora por nosotros.

Unidad y testimonio:
Esforzarnos por la unidad como creyentes para que el mundo crea, reflejando el amor de Dios manifestado en Jesús.


En esta frase, pronunciada por Jesús en su Oración en el verso Sacerdotal de hoy Juan 17:9, antes de la Pasión, El nos ofrece tres reflexiones profundas para nuestra vida actual:

1. La exclusividad de Su intercesión:Nos da la seguridad de que tenemos un "abogado" personal que presenta nuestras necesidades particulares ante el Padre.

2. Identidad y Pertenencia:
Al decir "porque tuyos son", Nos alivia la ansiedad de "querer encajar" ya que se vuelve más fácil cuando comprendemos que somos propiedad de Dios

3. Protección en la misión:
Jesús ora por Sus discípulos porque sabe que se quedan en un entorno hostil ("el mundo"). Para nosotros hoy, esto significa que no estamos solos frente a los desafíos éticos o espirituales de la sociedad; contamos con una cobertura espiritual activa que Jesús mismo estableció.

En resumen, Juan 17:9 es un recordatorio de que eres el centro de la oración de Jesús. Tu vida no es una coincidencia, sino una entrega del Padre al Hijo para ser guardada y fortalecida

Oremos:
Padre, que la iglesia reciba tu cuidado, protección, fortaleza y respaldo, especialmente en donde exista oposición al Evangelio y haya peligro de muerte, persecución, acoso o maquinaciones perversas.
Que tu Santo Espíritu se muestre sobrenaturalmente en las reuniones en casa y en
los templos, para que los no creyentes se sientan atraídos por las demostraciones de
tu poder y por el amor y unidad entre tus hijos


No Comments