Decimocuarto Dia del Ayuno / Dar

Decimocuarto Dia del Ayuno / Dar

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 2 Corintios 9:7


El verso que Dios nos entrega hoy, nos enseña que el dar debe ser una decisión del corazón, no una obligación ni algo hecho con tristeza, porque Dios ama al que da con alegría, reflejando el amor sacrificial de Cristo y cultivando una generosidad que fluye de la gratitud, permitiendo que Dios nos supla para poder ayudar a otros, tanto material como espiritualmente, y ser luz en el mundo.

Puntos Clave para el devocional:

Voluntad Propia (No Obligación):

Cada uno dé como propuso en su corazón, no con tristeza ni por necesidad" (versión RVR60). La decisión de cuánto y cómo dar debe ser personal, inspirada por el Espíritu Santo, no por presión externa o culpa.

Alegría (No Tristeza):
El motivador principal es la alegría, no el sentimiento de sacrificio o la obligación. Dar con gozo es una respuesta natural al amor de Dios y a sus bendiciones.

Ley de la Siembra y la Cosecha:
Este versículo se conecta con el 9:6: "El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, también segará generosamente". Nuestra generosidad se traduce en una cosecha abundante de Dios.

Dar con Propósito:

No solo se trata de dinero, sino de nuestros talentos, tiempo y recursos. Debemos ser buenos administradores de todo lo que Dios nos ha dado para el bien de otros.

Reflejo del Amor de Dios:
Dios es el dador supremo (Juan 3:16). Al dar con alegría, nos convertimos en canales de su amor y gracia, reflejando su carácter.

Aplicación a Nuestra Vida:

Revisar Motivaciones:
  • ¿Doy porque me siento obligado, por vanidad o por un deseo genuino de servir y bendecir?

Oración y Planificación: 
  • Decidir dar con el Espíritu Santo, planeando con un corazón agradecido, no esperar a que "sobre" dinero, sino ser intencionales.

Generosidad Integral: 
  • Usar nuestros dones, tiempo y recursos para edificar a la iglesia y ayudar al prójimo, confiando en que Dios suplirá nuestras necesidades.

Vivir como Luz: 
  • Al dar alegremente, mostramos al mundo una alternativa al egoísmo, haciendo que vean nuestras buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre celestial.

En conclusión:
Esta enseñanza ofrece tres principios fundamentales para la vida cristiana en 2026:


1. La Intencionalidad ("Como propuso en su corazón"):
La generosidad no debe ser un impulso emocional de último momento o una reacción a la presión externa. Dios valora la planificación y la decisión personal que nace de una relación íntima con Él.

2. La Libertad frente a la Obligación ("No con tristeza, ni por necesidad"):
El acto de dar pierde su valor espiritual si se hace por compromiso social, culpa o miedo. La verdadera generosidad es un ejercicio de libertad donde reconocemos que lo que tenemos nos fue dado primero por Dios.

3. La Actitud del Corazón ("Dios ama al dador alegre"): 
La palabra griega para "alegre" es hilaros (de donde proviene "hilarante"). Dios busca una alegría contagiosa en nosotros al compartir. Esta alegría surge de la confianza total en que Dios es nuestro proveedor y que nunca nos faltará nada al bendecir a otros.

Oremos.

Padre, que tu Santo Espíritu inspire a cada creyente a ser generoso en sus ofrendas y fiel con sus diezmos, que lo hagan siempre con un corazón dispuesto, sabiendo que es
un acto de honra a ti, para que tu obra seasostenida con dignidad.

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