No podemos huir de Su presencia
No podemos huir de Su presencia
“¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.”
Salmo 139:7-8
El Salmo fue escrito por David
Este pasaje nos revela una verdad poderosa: Dios es omnipresente. No hay lugar donde Su presencia no nos alcance.
David no está hablando desde el miedo, sino desde la certeza. Él comprende que Dios está en los cielos —en los momentos altos , de victoria y gloria— pero también en el Seol —en los momentos más oscuros, de dolor, angustia o caída.
1. En los cielos — Dios está en nuestras alturas
Cuando todo va bien, cuando hay crecimiento, bendición y puertas abiertas, Dios está allí.
No es nuestra fuerza ni nuestra capacidad, es Su presencia sosteniéndonos.
2. En el Seol — Dios está en nuestras profundidades
El “Seol” representa el lugar más bajo, la profundidad emocional o espiritual.
Aun allí, en la tristeza, en la prueba, en el proceso difícil… Dios no se ha ido.
Esto es consuelo para ti:
Para pensar hoy en lo que quiere Dios alinearnos
Este salmo nos confronta y nos consuela al mismo tiempo:
No importa dónde estés hoy —en la cima o en el valle— Dios ya está allí esperándote.
Oración:
“Señor, gracias porque no hay lugar donde tu presencia no me alcance. En mis momentos altos y en mis momentos bajos, tú sigues siendo Dios. Enséñame a vivir consciente de que siempre estás conmigo. Amén.”
“¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.”
Salmo 139:7-8
El Salmo fue escrito por David
Este pasaje nos revela una verdad poderosa: Dios es omnipresente. No hay lugar donde Su presencia no nos alcance.
David no está hablando desde el miedo, sino desde la certeza. Él comprende que Dios está en los cielos —en los momentos altos , de victoria y gloria— pero también en el Seol —en los momentos más oscuros, de dolor, angustia o caída.
1. En los cielos — Dios está en nuestras alturas
Cuando todo va bien, cuando hay crecimiento, bendición y puertas abiertas, Dios está allí.
No es nuestra fuerza ni nuestra capacidad, es Su presencia sosteniéndonos.
2. En el Seol — Dios está en nuestras profundidades
El “Seol” representa el lugar más bajo, la profundidad emocional o espiritual.
Aun allí, en la tristeza, en la prueba, en el proceso difícil… Dios no se ha ido.
Esto es consuelo para ti:
- No estás solo en tu lucha.
- No estás abandonado en tu proceso.
- No estás fuera del alcance de Su amor.
Para pensar hoy en lo que quiere Dios alinearnos
Este salmo nos confronta y nos consuela al mismo tiempo:
- Nos confronta porque no podemos escondernos de Dios.
- Nos consuela porque tampoco estamos desamparados.
No importa dónde estés hoy —en la cima o en el valle— Dios ya está allí esperándote.
Oración:
“Señor, gracias porque no hay lugar donde tu presencia no me alcance. En mis momentos altos y en mis momentos bajos, tú sigues siendo Dios. Enséñame a vivir consciente de que siempre estás conmigo. Amén.”

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