La promesa

La promesa

Estamos entrando a la ultima semana del mes de mayo.
Hemos visto en este mes de mayo como Dios nos ha hablado atreves del espíritu Santo, día a día en estos devocionales en este mes y como cada domingo nos habla atreves de de la palabra revelada en el pulpito.

Es maravilloso lo que Dios hace, como nos guía a través del Espíritu santo y nos muestra lo que quiere para su casa.
El jueves pasado me despertó a las 2:30 de la madrugada para colocarme dos palabras que en la iglesia de estos tiempos ha estado olvidada  y una es la ASCENSIÓN de Jesucristo a los cielos y el día de PENTECOSTÉS la promesa cumplida al irse pero dejarnos la presencia del Espíritu Santo en nosotros y con todas sus manifestaciones como las que pasaron ese día maravilloso que nació la iglesia.

Esto nos da iniciando a una nueva SERIE de predicaciones y devocionales llamada: TIEMPOS DE GRACIA

El devocional como está arriba lo hemos titulado:

La promesa

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. Juan 14:16-17 RVR60

En este pasaje del evangelio de Juan, Jesús está preparando a Sus discípulos para Su partida. Ellos sentirían temor y tristeza, pero el Señor les dio una promesa maravillosa: no quedarían solos.

Jesús prometió enviar al Espíritu Santo, el Consolador eterno.


1. El Espíritu Santo es nuestro Consolador
La palabra Consolador” también puede traducirse como ayudador, Abogado defensor o alguien que camina al lado.

Jesús sabía que los discípulos enfrentarían pruebas, persecuciones y momentos difíciles. Por eso les prometió la presencia del Espíritu Santo para fortalecerlos y guiarlos.

Hoy también tenemos esa promesa. En medio de:
•La angustia
•La soledad
•El cansancio
•O en la incertidumbre, el Espíritu Santo permanece con nosotros.

2. El Espíritu Santo habita en el creyente

Jesús dijo:
“Porque mora con vosotros, y estará en vosotros.”

En el Antiguo Testamento, la presencia de Dios venía sobre ciertas personas en momentos específicos. Pero ahora, por medio de Cristo, el Espíritu Santo vive dentro del creyente.
•Esto significa que no solo visitamos la presencia de Dios; somos templo de Su Espíritu.
•Qué privilegio tan grande: Dios habita en nosotros.

3. El Espíritu Santo nos guía a la verdad

Jesús lo llama:
“El Espíritu de verdad.”
Vivimos en un mundo lleno de confusión y engaño, pero el Espíritu Santo nos guía a la verdad de Dios. Él:
  • Nos recuerda la Palabra
  • Nos convence del pecado
  • Nos dirige
  • Nos ayuda a vivir conforme a la voluntad del Padre.
Mientras más cerca vivimos del Espíritu Santo, más claridad espiritual tendremos.

Para pensar:
  • Recuerda que no estás solo; el Espíritu Santo está contigo.
  • Aprende a escuchar Su voz diariamente.
  • Vive consciente de que eres templo del Espíritu de Dios.
  • Busca caminar en la verdad y obediencia.
“La presencia del Espíritu Santo en nosotros es la evidencia de que Dios nunca nos abandona.”

Oración:
Señor Jesús, gracias por enviar al Espíritu Santo. Gracias porque no estoy solo y porque Tu presencia permanece conmigo cada día. Ayúdame a ser sensible a Tu voz y a caminar guiado por Tu verdad. Llena mi vida con Tu paz y Tu poder. Amén.

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