El Bautismo en el Espíritu Santo
El Bautismo en el Espíritu Santo
“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…” — Hechos 1:8
El bautismo en el Espíritu Santo es una experiencia poderosa y transformadora que Dios ha prometido para Sus hijos. No es solamente una emoción pasajera, sino una llenura sobrenatural que capacita al creyente para vivir una vida de santidad, poder y testimonio.
Antes de ascender al cielo, Jesús les dijo a Sus discípulos que esperaran la promesa del Padre. Aquellos hombres ya habían caminado con Jesús, habían visto milagros y escuchado Su enseñanza, pero aun así necesitaban ser revestidos del poder del Espíritu Santo. Esto nos enseña que no basta solamente conocer acerca de Dios; necesitamos la obra viva del Espíritu dentro de nosotros.
En el día de Pentecostés, el cielo se abrió y el Espíritu Santo descendió sobre ellos como viento recio y lenguas de fuego. Sus vidas nunca volvieron a ser iguales. El temor se convirtió en valentía, la duda en fe, y la debilidad en fortaleza espiritual.
El bautismo en el Espíritu Santo también produce hambre por la presencia de Dios. Cuando el Espíritu llena el corazón, nacen nuevas fuerzas para orar, adorar y buscar la santidad. Él nos guía, nos consuela y nos recuerda las palabras de Cristo.
Hoy, Dios sigue bautizando con Su Espíritu. Él desea derramar Su poder sobre una generación que tenga hambre y sed de Su presencia. El Espíritu Santo no es solo para algunos, sino para todos aquellos que creen y anhelan más de Dios.
Para pensar.
¿Estoy viviendo solamente de recuerdos espirituales, o estoy buscando diariamente la llenura fresca del Espíritu Santo?
Oración
Señor, hoy abro mi corazón delante de Ti. Bautízame con Tu Espíritu Santo y llena mi vida con Tu poder y Tu presencia. Quita todo temor, toda frialdad y toda apatía espiritual. Enciende nuevamente el fuego en mi interior y úsame para glorificar Tu nombre. Que mi vida refleje Tu amor y Tu poder cada día. En el nombre de Jesús, amén.
“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…” — Hechos 1:8
El bautismo en el Espíritu Santo es una experiencia poderosa y transformadora que Dios ha prometido para Sus hijos. No es solamente una emoción pasajera, sino una llenura sobrenatural que capacita al creyente para vivir una vida de santidad, poder y testimonio.
Antes de ascender al cielo, Jesús les dijo a Sus discípulos que esperaran la promesa del Padre. Aquellos hombres ya habían caminado con Jesús, habían visto milagros y escuchado Su enseñanza, pero aun así necesitaban ser revestidos del poder del Espíritu Santo. Esto nos enseña que no basta solamente conocer acerca de Dios; necesitamos la obra viva del Espíritu dentro de nosotros.
En el día de Pentecostés, el cielo se abrió y el Espíritu Santo descendió sobre ellos como viento recio y lenguas de fuego. Sus vidas nunca volvieron a ser iguales. El temor se convirtió en valentía, la duda en fe, y la debilidad en fortaleza espiritual.
El bautismo en el Espíritu Santo también produce hambre por la presencia de Dios. Cuando el Espíritu llena el corazón, nacen nuevas fuerzas para orar, adorar y buscar la santidad. Él nos guía, nos consuela y nos recuerda las palabras de Cristo.
Hoy, Dios sigue bautizando con Su Espíritu. Él desea derramar Su poder sobre una generación que tenga hambre y sed de Su presencia. El Espíritu Santo no es solo para algunos, sino para todos aquellos que creen y anhelan más de Dios.
Para pensar.
¿Estoy viviendo solamente de recuerdos espirituales, o estoy buscando diariamente la llenura fresca del Espíritu Santo?
Oración
Señor, hoy abro mi corazón delante de Ti. Bautízame con Tu Espíritu Santo y llena mi vida con Tu poder y Tu presencia. Quita todo temor, toda frialdad y toda apatía espiritual. Enciende nuevamente el fuego en mi interior y úsame para glorificar Tu nombre. Que mi vida refleje Tu amor y Tu poder cada día. En el nombre de Jesús, amén.

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