¿De qué lado estás?
¿De qué lado estás?
“El que no está de mi parte, está contra mí; y el que no trabaja conmigo, en realidad trabaja en mi contra.” Mateo 12:30 (NTV)
Las palabras de Jesús son claras y confrontan nuestro corazón. En el Reino de Dios no existe una posición neutral. Cristo declara que no podemos permanecer indecisos entre seguirlo o vivir conforme a los valores de este mundo.
Muchas personas desean disfrutar de las bendiciones de Dios, pero sin rendir completamente su vida a Él. Quieren caminar con un pie en el Reino y otro en el mundo. Sin embargo, Jesús nos recuerda que el discipulado exige una decisión total.
Estar con Cristo significa mucho más que asistir a una iglesia o conocer las Escrituras.
Significa caminar cada día en obediencia, amar lo que Él ama, rechazar lo que se opone a Su voluntad y participar activamente en la extensión de Su Reino.
Cuando Jesús dice: “El que no trabaja conmigo, en realidad trabaja en mi contra”, nos enseña que cada creyente ha sido llamado a colaborar con Su obra. Todos tenemos una misión: anunciar el evangelio, servir con amor, interceder por otros y reflejar el carácter de Cristo.
Palabra profética
En estos tiempos de gracia, el Espíritu Santo está llamando a la Iglesia a salir de la indiferencia espiritual. Dios está levantando un pueblo comprometido, que no se avergüenza del evangelio y que permanece firme en medio de una cultura cambiante.
Este no es tiempo para una fe superficial. Es tiempo de definir nuestra lealtad al Rey. Mientras el mundo ofrece confusión, el Señor sigue llamando a hombres y mujeres que vivan con convicción, santidad y valentía.
Proféticamente, el llamado es a alinearnos con el propósito de Dios. El Señor está reuniendo a Su pueblo para trabajar juntos en la gran cosecha. Cada oración, cada acto de servicio y cada palabra de esperanza sembrada en el nombre de Cristo forma parte de la obra del Reino.
Hoy el Espíritu Santo pregunta a cada uno de nosotros:
¿Estás solamente observando la obra de Dios, o estás participando en ella?
Para pensar
●Examina si tu vida refleja un compromiso total con Jesús.
●Pregunta al Señor en qué área puedes servir más fielmente.
●Decide hoy caminar sin reservas, colaborando con la obra del Reino.
Oración
Señor Jesús, hoy afirmo que quiero estar de Tu lado. Renuncio a la indiferencia y a toda doble vida. Haz de mí un colaborador fiel de Tu Reino, dispuesto a servir, amar y anunciar Tu verdad. Que en este tiempo de gracia mi vida refleje un compromiso firme contigo y que todo lo que haga contribuya a extender Tu Reino para la gloria del Padre. En Tu nombre, amén.
“El que no está de mi parte, está contra mí; y el que no trabaja conmigo, en realidad trabaja en mi contra.” Mateo 12:30 (NTV)
Las palabras de Jesús son claras y confrontan nuestro corazón. En el Reino de Dios no existe una posición neutral. Cristo declara que no podemos permanecer indecisos entre seguirlo o vivir conforme a los valores de este mundo.
Muchas personas desean disfrutar de las bendiciones de Dios, pero sin rendir completamente su vida a Él. Quieren caminar con un pie en el Reino y otro en el mundo. Sin embargo, Jesús nos recuerda que el discipulado exige una decisión total.
Estar con Cristo significa mucho más que asistir a una iglesia o conocer las Escrituras.
Significa caminar cada día en obediencia, amar lo que Él ama, rechazar lo que se opone a Su voluntad y participar activamente en la extensión de Su Reino.
Cuando Jesús dice: “El que no trabaja conmigo, en realidad trabaja en mi contra”, nos enseña que cada creyente ha sido llamado a colaborar con Su obra. Todos tenemos una misión: anunciar el evangelio, servir con amor, interceder por otros y reflejar el carácter de Cristo.
Palabra profética
En estos tiempos de gracia, el Espíritu Santo está llamando a la Iglesia a salir de la indiferencia espiritual. Dios está levantando un pueblo comprometido, que no se avergüenza del evangelio y que permanece firme en medio de una cultura cambiante.
Este no es tiempo para una fe superficial. Es tiempo de definir nuestra lealtad al Rey. Mientras el mundo ofrece confusión, el Señor sigue llamando a hombres y mujeres que vivan con convicción, santidad y valentía.
Proféticamente, el llamado es a alinearnos con el propósito de Dios. El Señor está reuniendo a Su pueblo para trabajar juntos en la gran cosecha. Cada oración, cada acto de servicio y cada palabra de esperanza sembrada en el nombre de Cristo forma parte de la obra del Reino.
Hoy el Espíritu Santo pregunta a cada uno de nosotros:
¿Estás solamente observando la obra de Dios, o estás participando en ella?
Para pensar
●Examina si tu vida refleja un compromiso total con Jesús.
●Pregunta al Señor en qué área puedes servir más fielmente.
●Decide hoy caminar sin reservas, colaborando con la obra del Reino.
Oración
Señor Jesús, hoy afirmo que quiero estar de Tu lado. Renuncio a la indiferencia y a toda doble vida. Haz de mí un colaborador fiel de Tu Reino, dispuesto a servir, amar y anunciar Tu verdad. Que en este tiempo de gracia mi vida refleje un compromiso firme contigo y que todo lo que haga contribuya a extender Tu Reino para la gloria del Padre. En Tu nombre, amén.

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