Escogidos para dar fruto
Escogidos para dar fruto
: “Ustedes no me eligieron a mí. Yo los elegí a ustedes. Les encargué que vayan y produzcan un fruto duradero, para que el Padre les dé todo lo que pidan en mi nombre.”Juan 15:16 (NTV)
Vivimos en una sociedad donde constantemente las personas buscan ser aceptadas, reconocidas y escogidas. Sin embargo, antes de que nosotros pensáramos en buscar a Dios, Él ya había puesto Sus ojos sobre nosotros.
Jesús les recuerda a Sus discípulos que su llamado no nació de una decisión humana, sino de una elección divina. Ellos fueron escogidos con un propósito específico: dar fruto que permanezca.
Dios no nos llamó únicamente para recibir bendiciones. Nos llamó para reflejar el carácter de Cristo, anunciar el evangelio, hacer discípulos y extender Su Reino. El fruto del que habla Jesús es una vida transformada por el Espíritu Santo, un testimonio que impacta a otros y una obediencia constante que glorifica al Padre.
En estos tiempos de gracia, esta palabra cobra un significado profético. Dios está levantando una Iglesia que entiende que ha sido escogida, no para acomodarse, sino para cumplir una misión. El Señor está llamando a hombres y mujeres que produzcan un fruto que permanezca cuando las modas pasen, cuando las circunstancias cambien y cuando el mundo se aleje de la verdad.
La gracia de Dios no solo nos salva; también nos capacita para vivir una vida que dé fruto. El Espíritu Santo nos fortalece para permanecer unidos a Cristo y cumplir el propósito para el cual fuimos llamados.
Palabra profética
El Señor está despertando a Su Iglesia para que deje de conformarse con una fe estéril. Es tiempo de producir fruto de santidad, amor, servicio, compasión y fidelidad.
Dios está abriendo puertas para aquellos que han permanecido fieles. El fruto que has cultivado en secreto será visto en el tiempo señalado por el Señor. Lo que sembraste con lágrimas será cosechado con gozo, porque Dios honra la obediencia y la perseverancia.
Hoy el Espíritu Santo sigue diciendo:
“No te escogí para permanecer donde estás; te escogí para llevar Mi presencia al mundo y producir un fruto que permanezca para la eternidad.”
Para pensar.
●Vive cada día recordando que has sido escogido por Cristo.
●Permanece unido al Señor por medio de la oración y de Su Palabra.
●Pregunta al Espíritu Santo qué fruto desea producir en tu vida para bendecir a otros.
●Usa este tiempo de gracia para cumplir con fidelidad el propósito que Dios te ha confiado.
Oración
Padre celestial, gracias porque antes de que yo te buscara, Tú me escogiste por Tu amor y por Tu gracia. Ayúdame a permanecer en Cristo y a dar un fruto que permanezca. Que mi vida refleje el carácter de Jesús y que cada día cumpla el propósito para el cual fui llamado. Espíritu Santo, capacítame para servir con fidelidad en este tiempo de gracia y para ser un instrumento que lleve esperanza, verdad y salvación a quienes me rodean. En el nombre de Jesús. Amén.
: “Ustedes no me eligieron a mí. Yo los elegí a ustedes. Les encargué que vayan y produzcan un fruto duradero, para que el Padre les dé todo lo que pidan en mi nombre.”Juan 15:16 (NTV)
Vivimos en una sociedad donde constantemente las personas buscan ser aceptadas, reconocidas y escogidas. Sin embargo, antes de que nosotros pensáramos en buscar a Dios, Él ya había puesto Sus ojos sobre nosotros.
Jesús les recuerda a Sus discípulos que su llamado no nació de una decisión humana, sino de una elección divina. Ellos fueron escogidos con un propósito específico: dar fruto que permanezca.
Dios no nos llamó únicamente para recibir bendiciones. Nos llamó para reflejar el carácter de Cristo, anunciar el evangelio, hacer discípulos y extender Su Reino. El fruto del que habla Jesús es una vida transformada por el Espíritu Santo, un testimonio que impacta a otros y una obediencia constante que glorifica al Padre.
En estos tiempos de gracia, esta palabra cobra un significado profético. Dios está levantando una Iglesia que entiende que ha sido escogida, no para acomodarse, sino para cumplir una misión. El Señor está llamando a hombres y mujeres que produzcan un fruto que permanezca cuando las modas pasen, cuando las circunstancias cambien y cuando el mundo se aleje de la verdad.
La gracia de Dios no solo nos salva; también nos capacita para vivir una vida que dé fruto. El Espíritu Santo nos fortalece para permanecer unidos a Cristo y cumplir el propósito para el cual fuimos llamados.
Palabra profética
El Señor está despertando a Su Iglesia para que deje de conformarse con una fe estéril. Es tiempo de producir fruto de santidad, amor, servicio, compasión y fidelidad.
Dios está abriendo puertas para aquellos que han permanecido fieles. El fruto que has cultivado en secreto será visto en el tiempo señalado por el Señor. Lo que sembraste con lágrimas será cosechado con gozo, porque Dios honra la obediencia y la perseverancia.
Hoy el Espíritu Santo sigue diciendo:
“No te escogí para permanecer donde estás; te escogí para llevar Mi presencia al mundo y producir un fruto que permanezca para la eternidad.”
Para pensar.
●Vive cada día recordando que has sido escogido por Cristo.
●Permanece unido al Señor por medio de la oración y de Su Palabra.
●Pregunta al Espíritu Santo qué fruto desea producir en tu vida para bendecir a otros.
●Usa este tiempo de gracia para cumplir con fidelidad el propósito que Dios te ha confiado.
Oración
Padre celestial, gracias porque antes de que yo te buscara, Tú me escogiste por Tu amor y por Tu gracia. Ayúdame a permanecer en Cristo y a dar un fruto que permanezca. Que mi vida refleje el carácter de Jesús y que cada día cumpla el propósito para el cual fui llamado. Espíritu Santo, capacítame para servir con fidelidad en este tiempo de gracia y para ser un instrumento que lleve esperanza, verdad y salvación a quienes me rodean. En el nombre de Jesús. Amén.

No Comments