Tiempos de refrigerio

 Tiempos de refrigerio

“Ahora pues, arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios, para que sus pecados sean borrados. Entonces, de la presencia del Señor vendrán tiempos de refrigerio.” (NTV)


Después de la sanidad del hombre cojo en la puerta del templo, el apóstol Pedro dirigió la atención del pueblo hacia el verdadero propósito del milagro: llevar a las personas al arrepentimiento y a una relación con Jesucristo.

Pedro declara que el arrepentimiento no consiste únicamente en sentir tristeza por el pecado. Arrepentirse significa cambiar de dirección, volver el corazón a Dios y permitir que Él transforme nuestra manera de vivir.

La promesa es extraordinaria: cuando nos volvemos al Señor, nuestros pecados son borrados y llegan tiempos de refrigerio desde Su presencia.

El refrigerio de Dios no depende de las circunstancias externas. Es la paz que renueva al cansado, la fortaleza que sostiene al débil, el gozo que vence la tristeza y la esperanza que permanece aun en medio de las pruebas.

Vivimos en el tiempo de la gracia, un tiempo en el que la puerta de la misericordia permanece abierta por medio de Jesucristo. El Espíritu Santo está llamando a la Iglesia a regresar al altar, a la oración, a la santidad y a una comunión más profunda con Dios.

No habrá un verdadero avivamiento sin un genuino arrepentimiento. Antes de derramar un nuevo mover de Su Espíritu, Dios prepara el corazón de Su pueblo. El arrepentimiento abre el camino para la restauración, y la restauración prepara el camino para el cumplimiento de los propósitos del Reino.

Proféticamente, el Señor está diciendo a Su Iglesia:
“No vivan del recuerdo de Mi presencia; vuelvan a Mi presencia cada día. Allí encontrarán el refrigerio que necesitan para este tiempo.”

Hay creyentes cansados, desanimados y cargados por las luchas de la vida. Hoy el Señor los invita a regresar a Él. En Su presencia hay perdón para el que ha fallado, restauración para el que ha sido herido y nuevas fuerzas para el que está agotado.

Para pensar
  • Examina tu corazón con sinceridad delante del Señor.
  • Si hay algo que te ha alejado de Dios, vuelve hoy a Él con confianza.
  • Busca diariamente Su presencia, porque allí encontrarás el verdadero refrigerio para tu alma.
  • Vive este tiempo de gracia con un corazón sensible a la voz del Espíritu Santo.

Oración
Padre celestial, hoy me vuelvo a Ti con un corazón humilde. Gracias porque, por medio de Jesucristo, mis pecados pueden ser perdonados y borrados. Renueva mi vida con el refrigerio que proviene de Tu presencia. Aviva mi espíritu, restaura mi primer amor y ayúdame a vivir en santidad y obediencia. Que en este tiempo de gracia sea transformado por Tu Espíritu y pueda reflejar la vida de Cristo en todo lo que haga. En el poderoso nombre de Jesús. Amén.

No Comments