Hasta aqui nos ayudo el Señor
“Hasta aquí nos ayudó el Señor.”
Samuel tomó una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y la llamó Eben-ezer, que significa: “Piedra de ayuda”. No era simplemente una piedra; era un monumento de memoria. Samuel quería que Israel pudiera mirar hacia atrás y recordar: “Si estamos aquí, no es porque fuimos suficientemente fuertes; es porque Dios nos ayudó.” 1 Samuel 7:12
Hay momentos en los que necesitamos detenernos y mirar nuestra historia. No solamente recordar las batallas, sino reconocer quién nos sostuvo durante ellas.
Tal vez hubo temporadas donde pensaste que no ibas a poder continuar. Hubo puertas cerradas, pérdidas, luchas, incertidumbre y momentos donde tus fuerzas parecían agotarse. Pero aquí estás.
No fue casualidad. Fue gracia.
Eben-ezer nos enseña algo poderoso:
No debemos olvidar la fidelidad de Dios cuando llegamos al lugar que tanto oramos y alcanzamos.
Hoy puedes levantar tu propio “Eben-ezer” y decir:
“Señor, hasta aquí me ayudaste.” Y esa declaración no significa que Dios solamente ayudó en el pasado. Significa que la misma mano que te sostuvo ayer seguirá sosteniéndote mañana.
Declaración profética
Mi Eben-ezer me recuerda que Dios no ha terminado conmigo. Lo que comenzó por Su gracia continuará bajo Su gracia. y me gusta esa frase porque de verdad vivimos en un tiempo de Gracia, de su favor y de su Gloria.
Recuerda la palabra si eres obediente que nos dio el Señor al comienzo del mes, “No abandones el campo donde te puse a sembrar. Lo que sembraste con lágrimas comenzará a manifestar alegría. Lo que hiciste en secreto por amor a Mí tendrá recompensa conforme a Mi voluntad. Yo soy el Señor de la cosecha, y Mi fidelidad permanece para siempre.”
Hasta aquí nos ayudó el Señor… y seguiremos avanzando porque Su mano todavía está sobre nosotros.
Para pensar.
“Hasta aquí nos ayudó el Señor… y lo que viene también estará en Sus manos.”
Oración
Señor, hoy levanto mi Eben-ezer. Gracias por cada batalla en la que me sostuviste, por cada puerta que abriste y por cada momento en que tu gracia me permitió continuar. No quiero olvidar tus beneficios ni tu fidelidad. Ayúdame a mirar el futuro con fe, sabiendo que el Dios que me ayudó hasta aquí seguirá caminando conmigo. En el nombre de Jesús. Amén.
Samuel tomó una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y la llamó Eben-ezer, que significa: “Piedra de ayuda”. No era simplemente una piedra; era un monumento de memoria. Samuel quería que Israel pudiera mirar hacia atrás y recordar: “Si estamos aquí, no es porque fuimos suficientemente fuertes; es porque Dios nos ayudó.” 1 Samuel 7:12
Hay momentos en los que necesitamos detenernos y mirar nuestra historia. No solamente recordar las batallas, sino reconocer quién nos sostuvo durante ellas.
Tal vez hubo temporadas donde pensaste que no ibas a poder continuar. Hubo puertas cerradas, pérdidas, luchas, incertidumbre y momentos donde tus fuerzas parecían agotarse. Pero aquí estás.
No fue casualidad. Fue gracia.
Eben-ezer nos enseña algo poderoso:
No debemos olvidar la fidelidad de Dios cuando llegamos al lugar que tanto oramos y alcanzamos.
Hoy puedes levantar tu propio “Eben-ezer” y decir:
“Señor, hasta aquí me ayudaste.” Y esa declaración no significa que Dios solamente ayudó en el pasado. Significa que la misma mano que te sostuvo ayer seguirá sosteniéndote mañana.
Declaración profética
- Hoy recuerdo de dónde Dios me sacó.
- Recuerdo cómo me sostuvo.
- Recuerdo las puertas que abrió.
- Recuerdo las veces que me dio fuerzas cuando ya no tenía.
Mi Eben-ezer me recuerda que Dios no ha terminado conmigo. Lo que comenzó por Su gracia continuará bajo Su gracia. y me gusta esa frase porque de verdad vivimos en un tiempo de Gracia, de su favor y de su Gloria.
Recuerda la palabra si eres obediente que nos dio el Señor al comienzo del mes, “No abandones el campo donde te puse a sembrar. Lo que sembraste con lágrimas comenzará a manifestar alegría. Lo que hiciste en secreto por amor a Mí tendrá recompensa conforme a Mi voluntad. Yo soy el Señor de la cosecha, y Mi fidelidad permanece para siempre.”
Hasta aquí nos ayudó el Señor… y seguiremos avanzando porque Su mano todavía está sobre nosotros.
Para pensar.
“Hasta aquí nos ayudó el Señor… y lo que viene también estará en Sus manos.”
Oración
Señor, hoy levanto mi Eben-ezer. Gracias por cada batalla en la que me sostuviste, por cada puerta que abriste y por cada momento en que tu gracia me permitió continuar. No quiero olvidar tus beneficios ni tu fidelidad. Ayúdame a mirar el futuro con fe, sabiendo que el Dios que me ayudó hasta aquí seguirá caminando conmigo. En el nombre de Jesús. Amén.

No Comments